Caídas en Ancianos. ¿Cómo actuar ante la caída de una persona mayor?

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Las caídas en el adulto mayor son muy frecuentes. Alrededor de un tercio de los ancianos que viven en el domicilio se caen, al menos, una vez al año. Este accidente es la segunda causa mundial de muerte por traumatismos derivados de la caída. Por ello desde Fisioterapia Vida Senior te explicamos en qué consiste una caída, cómo prevenirla lo máximo posible y cuáles son los recursos que tenemos a nuestra disposición para poder evitar que se produzca en la medida de lo posible.

Causas que producen las caídas en ancianos.

Las caídas generalmente se producen por un deterioro en la condición física de una persona debido a los cambios derivados del envejecimiento. Esto además de otras causas directas o indirectas de las caídas, favorece que el anciano aumente la frecuencia de éstas a lo largo de un periodo corto de tiempo.

Causas directas de las caídas en personas mayores.

Las causas directas son aquellas que son intrínsecas al anciano.

  • Edad: A mayor edad más riesgo.
  • Capacidad de movilidad: si anda fluidamente o con bastón/ andador.
  • Estado de salud médico: Enfermedades que pueden provocar desequilibrio o mareos.
  • Estado de salud físico: Problemas en extremidades, lesiones, pérdida de fuerza y resistencia en general. También pérdida de visión y percepción.
  • Actividad física: si realiza deporte o es inexistente.
  • Estado de marcha y equilibrio: Ritmo de la marcha, dificultad en levantarse de la silla, patrones inadecuados de la marcha, disminución del equilibrio.
  • Estado psicológico: Demencia, pérdida de memoria, desorientación.
  • Estado farmacológico: Medicación que puede producir mareos por falta de dosis como sedantes, analgésicos, hipertensivos…

Causas indirectas de las caídas en ancianos.

Estas causas son las que están fuera de la persona mayor y que se pueden modificar más fácilmente.

  • Desorden del domicilio.
  • Iluminación insuficiente del domicilio.
  • Calzado inadecuado (por ser muy grande o muy pequeño)
  • Alfombras mal fijadas al suelo que se levantan al pisarlas.
  • Ropa inadecuada (pantalones grandes que se caen al caminar)
  • Falta de barandillas (en escaleras)
  • Mobiliario inadecuado, estantes elevados.
  • Camas altas.
  • Suelos resbaladizos. 

Interpretación de los síntomas en caídas en el adulto mayor.

A veces las caídas suelen ser accidentales y se producen por causas indirectas. Pero como hemos hablado anteriormente, lo más frecuente es que se producen por causas directas del adulto mayor.
Dos de las causas directas más frecuentes suelen ser la pérdida del equilibrio y el mareo.
El mareo es una sensación muy molesta que produce inseguridad y malestar general, además de cambio del ritmo cardíaco, nauseas y sudoración fría. Todo ello hace que los ancianos tengan miedo de salir a la calle normalmente. El mareo se puede producir por muchas patologías o por consumo de medicamentos que lo producen como efecto secundario.
La pérdida del equilibrio se produce cuando el anciano pierde la estática; y en la marcha, se va hacia los lados. Esto suele aparecer en cualquier momento y está igualmente producido por patologías. Con una buena rehabilitación vestibular además de ejercicios físicos de fuerza, el anciano recupera la confianza y puede llevar un desempeño más independiente en su vida diaria.

Cómo reaccionar ante la caída de un anciano.

Cuando se produce una caída, suele conllevar una serie de lesiones menores en partes blandas y fracturas. Éstas suelen ser más frecuentes en la cadera, el fémur, el húmero, las muñecas y las costillas.
El anciano al caerse, la mitad de las veces no se puede levantar con facilidad debido a las lesiones. Después de esto, el anciano sufre el síndrome postcaida que hace que tenga miedo ante una nueva caída, por lo que se aísla y produce una depresión. Además de ello las lesiones pueden producir una limitación funcional que pueden llevar a la inmovilidad total con todas sus complicaciones. Ante esta situación, nuestros fisioterapeutas en Málaga trabajan para rehabilitar esas lesiones que a largo plazo incapacitan al anciano.

Desde Fisioterapia Vida Senior trabajamos en:

  • Mejorar el equilibrio
  • Fortalecer y flexibilizar músculos principales
  • Aumentar el tiempo de actividad

Prevenir Caídas en ancianos.

En la prevención ante caídas debemos de tener en cuenta las características individuales de la persona. Valorar ante todo si existen causas directas o indirectas que favorezcan que se produzca la caída en el anciano. Nunca se debe prevenir limitando la movilidad y la independencia en las actividades de la vida diaria.

Desde Fisioterapia Vida Sénior te recomendamos una serie de actuaciones a adoptar para evitar que se produzca una caída.

  • Actividad física: Mejora la marcha y equilibrio en el anciano.
  • Nuestro equipo de fisioterapeutas enseña además cómo desarrollar su fortaleza y equilibrio para facilitar levantarse de una silla/cama y caminar.
  • Revisar la visión y el oído del anciano.
  • Revisar tipo de calzado y evitar ropas que le queden grandes.
  • Revisar la medicación que está tomando que puedan favorecer que se produzca una caída.

La primera caída suele conducir a la dependencia por temor a nuevas caídas. Por ello no debemos de limitar las actividades y la movilidad del anciano, sino buscar las causas que han producido esa caída y actuar sobre ellas.

Ejercicios para evitar caídas en ancianos.

Aconsejamos una serie de ejercicios que se deberían de realizar de dos a tres días a la semana. Empezando poco a poco hasta ir consiguiendo fortaleza e ir aumentando el nivel.

  • Ejercicios de equilibrio: Mantener el equilibrio sobre un pie cogiéndose al respaldo de una silla; sentarse y levantarse de una silla sin utilizar las manos.
  • Flexión de rodilla: de pie y sujetándonos al respaldo de una silla, subimos rodillas hasta el nivel de las caderas; llevamos talones hacia glúteos; hacemos marcha militar.
  • Extensión de rodilla y cuádriceps: sentado en la silla, estiramos la pierna hacia adelante en línea recta (lo que se pueda) y baje lentamente hacia el suelo.
  • Marcha: Caminar durante mínimo 30 minutos es lo ideal para empezar a sentirse seguro. Cuando se domine la marcha en terreno estable, se puede cambiar con diferentes terrenos como grava o arena.
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