Dolor de espalda, causas, ejercicios y cómo aliviarlo

¡Comparte nuestro contenido si te ha gustado!

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en whatsapp

Esta semana hablamos sobre el dolor de espalda, una patología que experimenta el 95% de la población de todo el mundo en algún momento de su vida. Este dolor puede ir desde una leve molestia hasta convertirse en dolores agudos que impiden el transcurso normal del día a día.

Causas del dolor de espalda.

Generalmente el dolor de espalda se puede dar por diferentes causas pero lo más común es que tenga un origen mecánico, esto es, por una sobrecarga al levantar peso o un cambio postural drástico, aunque también influye el estrés, el estado anímico y social.

Estarás pensando: «Vale pero…, ¿Y a mí, por qué me duele la espalda?» Ante todo ten en cuenta que generalmente el dolor de espalda es algo benigno y autolimitado (es decir, que la propia persona lo sufre pero al tiempo tiende a desaparecer por su propio pie), si estas aquí porque te duele la espalda desde hace ya un tiempo, entonces debes barajar la posibilidad de necesitar un especialista o fisioterapeuta para el dolor de espalda.

El dolor de espalda se produce por varios factores, y generalmente no suele tener una sola causa. Nosotros como profesionales cualificados siempre realizamos una evaluación previa antes de determinar la causa o posibles causas del dolor en la espalda, para poder ejercer así un tratamiento correcto en el paciente.

Aún así, a continuación describimos los principales motivos por los que se puede dar el dolor de espalda.

Origen mecánico del dolor

El 90% de los dolores tienen un origen mecánico, y esto equivale a que su pronóstico de recuperación será generalmente favorable. Algunos ejemplos de esto son:

  • Sobrecarga muscular
  • Contracturas musculares
  • Tortícolis
  • Déficit muscular
  • Esguinces
  • Hernia discal

Origen Inflamatorio del dolor de espalda

Se presenta en personas mayores de 40 años, con un comienzo gradual. Algunos ejemplos de esto son:

  • Espondilitis y espondilosistesis
  • Enfermedad de Scheuermann
  • Hernia discal
  • Artritis
  • Enfermedad de Paget

Zonas comunes en el dolor

El dolor de espalda también se puede clasificar según la localización. Existen tres zonas:

Lumbalgia, o dolor en la espalda baja

El dolor en la espalda baja o zona lumbar suele ir acompañado de rigidez y mayor tono muscular en la zona localizada. Este dolor es muy molesto porque aunque está localizado en un punto, se transfiere hacia el resto del cuerpo con facilidad (malestar general).

Un buen tratamiento de esta zona implica valorar la musculatura anterior: abdomen, oblicuos, psoas ilíaco y diafragma. A veces ocurre que una hipertonía del diafragma, adherencias intestinales o el propio síndrome menstrual irradian dolor a la región lumbosacra.

Dorsalgia, o dolor en la espalda media

Este dolor suele ser persistente y ciertamente difuso, es decir, es difícil ubicarlo en una sola zona de la espalda media. Hay varios músculos implicados, generalmente romboides, musculatura intercostal y dorsal ancho. Cuando el dolor es de carácter agudo, punzante, impide la respiración y durante todo el día puede ser a causa de una fisura o fractura costal, en este caso será necesario una radiografía. Si el dolor no cumple los requisitos anteriores puede ser por una disfunción vertebrocostal que mejora con la manipulación.

Cervicalgia o dolor en la espalda alta

El dolor en el cuello es probablemente, junto a la lumbalgia, una de las afecciones más conocidas y comunes entre la población. Este dolor se produce generalmente porque el trapecio, esternocleidoocipitomastoideo (ECOM) o escalenos están débiles, se producen descompensaciones musculares y contracturas. Esta musculatura tiene inserción u origen en el cráneo y puede irradiar dolor de cabeza, dolor de ojo u oído.

Si te interesa saber más sobre la Cervicalgia o dolor en la espalda alta, así como ejercicios para su recuperación y el porqué de su origen, te recomendamos nuestro <<post>> sobre el Dolor Cervical.

Ya conoces de forma muy general las tres zonas de la espalda y probablemente, aunque sea de forma sencilla, podrás acotar mejor dónde se localiza tu dolor del raquis. Es MUY IMPORTANTE que tengas en cuenta que si tu dolor es persistente, debes ponerte en manos de un especialista fisioterapeuta para el dolor de espalda cuanto antes, ya que todos estos dolores se pueden convertir en crónicos (años), pueden agudizarse e irradiarse.

Cómo evitar el dolor de espalda.

Como ya hemos mencionado anteriormente es difícil evitar a toda costa los dolores de espalda, porque es una afección que padecemos en algún momento de nuestra vida, ya sea por nuestros hábitos, trabajo o estilo de vida. A continuación te dejamos algunas recomendaciones que creemos pueden beneficiarte:

  • Ante el dolor, evita el reposo: la creencia de que el reposo mejora la recuperación no es cierta, es positivo y recomendable ejercitar de forma ligera la zona afectada, es una forma de mejorar el flujo sanguíneo y oxigenar la zona. Recalcamos “de forma ligera”, es importante saber que estamos recuperando una zona.
  • Disminuir el estrés: Esto no es fácil, sabemos que el control del estrés es algo que en ocasiones no está en nuestra mano, pero en la medida de lo posible recomendamos realizar ejercicios de relajación.
  • Higiene postural: debes tratar de mantener una correcta higiene postural. Muchos de los dolores de espalda se producen cuando mantenemos una postura incorrecta más tiempo del debido. Por ejemplo, sentarse en el filo de la silla o apoyar incorrectamente la espalda. Una buena distribución de nuestro espacio de trabajo es esencial  para gozar de buena salud de espalda. Además, algunos hábitos como sentarse cruzando las piernas también pueden contribuir al dolor de espalda.
  • Mejora el hábito de sueño. Para evitar el dolor de espalda, debes tener un descanso adecuado; esto es, prioriza dormir de lado o boca arriba. El buen descanso va muy ligado a los niveles de estrés, ya que cuanto más estrés tengas, peor será el sueño. Además es interesante utilizar un colchón adecuado a ti.
  • Consumir pescado azul al menos dos veces a la semana es bueno porque aporta ácidos grasos y omega 3, muy importante para prevenir la inflamación de tejidos.
  • Consumir lácteos asegura un aporte de calcio.
  • El consumo de legumbres, cereales y productos de origen animal suministran al organismo vitamina B, y han demostrado ser efectivas en la reducción del dolor de espalda.
  • Evitar alcohol y tabaco es importante. El alcohol evita la absorción de vitaminas como la B12 y el tabaco podría agravar enfermedades reumáticas.
  • Controlar el peso también es fundamental ya que nuestras vértebras deben soportar un extra de peso adicional.
  • Ejercicio físico moderado, entre ellos se recomienda la natación por ser un ejercicio completo y de bajo impacto sobre las articulaciones de la espalda. Si el dolor es prolongado en el tiempo se recomienda no practicar deportes de alto impacto como fútbol, baloncesto o tenis…

Ejercicios para aliviar el dolor de espalda

A continuación te dejamos una serie de videos que serán muy útiles para tratar de aliviar los dolores de espalda con ejercicios diversos.

Ejercicios para aliviar el dolor cervical.

 Ejercicios para aliviar el dolor lumbar

Especialista en el dolor de espalda, ¿cuándo acudir?

No es obligatorio acudir al médico si tienes dolor de espalda. El fisioterapeuta puede valorar, diagnosticar y tratar tu dolor. Si fuese necesario, se podría derivar al médico para pautar medicación.

Pero, acuda a su medico si:

  1. Traumatismo previo por caída, impacto o accidente.
  2. Presencia de: fiebre, síntomas urinarios, mal estado general o pérdida inexplicable de peso.
  3. Visión borrosa, vértigos o pérdida de conocimiento asociado al dolor de espalda.
  4. El dolor no le permite respirar.
  5. Déficit neurológico

Deja un comentario

Abrir chat